Volviendo a las batallitas de la antigüedad. Sin forzar demasiado los hechos, algunas conductas irracionales y autodestructivas desde un punto militar y estratégico podrían remontarse a un perfil clínico análogo. Un intimo sentimiento de amenaza que se transforma en profecía autocumplida. In exempla, la conducta pasivo agresiva de autoinmolacion en Numancia.
La incapacidad de seguir una política coherente respecto al Imperio o sus respuestas impredecibles. Un día enviando embajadas para tratar con el Senado romano, y mientras tanto fortificarse.
Las demandas abusivas: negación de auxiliares y a pagar tributos: cualquier cosa debía dejarse de lado para satisfacer las demandas numantinas. La impredecibilidad de los bárbaros..que habría fomentado su percepción como amenaza; pues por otra parte sus salidas al campo eran demasiado embarazosas como para darles el valor como aliados que Megara pretendiera tener .El chantaje emocional, buscando los puntos débiles y ofreciendo condiciones vergonzosas a los romanos, que luego eran anulados por el Senado…
La guerra psicológica (descalificación ante los aliados, menosprecios, desafíos, ataques al honor romano, amenazas) pudo desmoralizar en un primer momento. Pero al tiempo proporcionaba demasiados casus belli para que el Senado los ignorara. Pudo funcionar hasta que, Escipion se limito a restablecer la moral, mantener el sitio y no seguirles el juego a sus salidas de provocación
Último recurso, conducta autodestructiva en una posición amurallada: insignificante en términos económicos, militares o estratégicos, “in culo mundi” pero demasiado trabajosamente alcanzada, por la combinación de progresos horizontales y ascensos verticales, como para abandonarla….
Salieron de ahí y se quedaron ahí..en fín..
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