
Ante las críticas a sus vacaciones, de la oposición pepera , Pepa no pudo eludir un cierto tono de autojustificación en su respuesta. Y Palau, que no se cansa, va y insiste. Bien, uno disiente de la oposición. La consellera debe tomar sus vacaciones ... No hay que confundir la acción con el puro movimiento: lo dijo Hemingway cazaelefantes y corresanfermines. (y no todo el mundo puede como Tomás combinar la recreación del viaje con la elaboración de finos ajustes keynesianos para Septiembre ) Bueno, dado que la consellera frecuenta Alemania, recordar que Von Mannstein, ( si oportunista sin escrúpulos, también el mas brillante de los generales de Hitler) declaraba:
Solo hay cuatro tipos de oficiales. En primer lugar están los estupidos y perezosos .Dejémoslos en paz , no hacen ningún daño. En segundo lugar están los inteligentes y muy trabajadores. son excelentes oficiales de oficina pues comprueban que todos los detalles se consideran debidamente. En tercer lugar están los estupidos y muy trabajadores. Estas personas constituyen una amenaza y deben ser despedidos de inmediato. Generan trabajo irrelevante para todo el mundo. Finalmente están los inteligentes y perezosos. Son los adecuados para los mas altos puestos.
Aunque Dios sabe que comprendemos sus motivos , no ocultaremos el temor de que la Consellera de turismo haya vuelto de Alemania con conclusiones incorrectas de la industriosidad germánica... De hecho, una estancia en el país de Audi y siemens mejor le aprovecharía a Pili, a cargo de la eficacia operativa de nuestra mas alta institución: y quien, contra toda apariencia de lógica, opta por dar solaz a su espíritu en lugares como Marruecos..¿!. (así, además de en la eficiencia técnico industrial, se actualizaría en el austero ethos de raiz kantiana del Rechtstaat, del Beruf, y del Pflicht, frente a la arbitrariedad de los fines caprichosos o relativos). Sobre que se le haya perdido a nuestro beatísimo bon al.lot en el oscurísimo Brasil, (supino idólatra de santerías y esferoides; percutor frenético de panderos y timbales; musical y violento a la vez) no osamos especular.


