But Dr. Spitzer could not control how his study was interpreted by everyone, and he could not erase the biggest scientific flaw of them all, roundly attacked in many of the commentaries: Simply asking people whether they have changed is no evidence at all of real change. People lie, to themselves and others. They continually change their stories, to suit their needs and moods.
By almost any measure, in short, the study failed the test of scientific rigor that Dr. Spitzer himself was so instrumental in enforcing for so many years.
Y sin embargo, en esta isla infectada de freudomarxismo sesentayochista, la publicidad engañosa de terapias pseudocientífica, avaladas tan solo por los autotestimonios de los "pacientes", y sin evidencia alguna de cambio real ni mediciones objetivas, pues sigue campando por sus respetos. Comparar el nivel de cada cual.
Así testimonios de interés humano del tipo , "mi gurú le ha curado el autismo a mi hijo". O" la esquizofrenia se cura". Publicar paridas en la prensa gratuita, se encuentra con menos obstáculos que las publicaciones científicas. No hay que pasar por el rigor de un Comité científico. (De hecho, basta con que la propiedad esté lo suficientemente colgada ). Hasta puedes montarte un congresillo donde tu mismo te des por buenos tus desbarres.
Aunque tenga el mismo nombre ( "psi-esto" psi-lo-otro" ) no se trata en absoluto de la misma cosa. Ni se juega con las mismas reglas objetivas. Ni se aplican los mismos estándares: (No, no es lo mismo que te curen un sidazo que que te convenzan de que han curado ese mismo sidazo. Tú te sentiras mejor al principio.Tus leucocitos no.)
PS.. La consecuencia a extraer el Arzobispado de Madrid
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