Siguiendo con la cosa educativa esta semana se aprobó el acuerdo salarial de la concertada: cuya negociación ha sido escenario privilegiado para que los señoritos del sindicalismo, arrancandose definitivamente la mascara de la solidaridad de clase, exhibieran con procacidad su ruindad de liendres redivivos...¡Por mi madre que tal exhibición de recelo (el vicio inverso al resentimiento) no se veia desde que Merche Chapí se ciscaba en la propuesta de subvención teatral a la Sala Europa al divorciarse su director!.

Obviamente impugnando el sistema con que se selecciónó inicialmente al personal reivindicativo: o sea, el ejem.. sistema de network- red- de la concertada...frente al mecanismo de oposiciones a la pública . Cosa que nadie niega, pero lo cierto es que a medio plazo cualquier mercado selecciona mejor si usted baja las barreras de salida.. que si sube las barreras de entrada...

O dicho de otra manera: un sistema de incentivos que atrae y retiene a vagos y mediocres y además repele la diligencia y el talento no puede hacer milagros; ni con el alumnado mas dotado y privilegiado que quepa imaginar.