Numancia y la incompetencia

Al hilo de las batallitas de la antigüedad y de la tremebunda ida de pinza de Leonidas, he recordado un par de casos evocados por un profesor de psicología, N. Dixon antiguo capitán de ingenieros en “Sobre la psicología de la incompetencia militar” editado por Anagrama ( ojito, no por Espasa-Calpe). Sin detrimento alguno para Leonidas, conste,)

Aunque su metodología tenia el mismo rigor que los signos astrológicos. ( ni relevancia estadística ni trato profesional con Napoleón, Nelson.. etc, ) sin embargo sus conclusiones de tipo practico a la hora de elegir/descartar a responsables de toma de decisiones en la incertidumbre de la “niebla de guerra” no eran en absoluto desdeñables. La Psicologia especulativa ofrece estafas, entretenimiento, e hipotesis creativas

Iba mas allá de chiste (inteligencia militar contradicción en los terminos) en su intento de esbozar un perfil de rasgos de caracter que conducían al fracaso profesional (rectamente entendido como derrota en el campo de batalla, no números en el escalafón) en los oficiales generales. Competencia de los decisores últimos, no de los mandos medios, bastante estudiada, ni de los “obedientes últimos”, cuya capacidad de hacerse disparar, sabemos distribuida democráticamente.

Distribuida la población entre dos polos de de “miedo al fracaso-----motivación por el éxito” era verosímil que organizaciones burocratizadas como los ejércitos modernos premiaran con la promoción a sujetos situados en el primer polo: menos susceptibles de conducta inconformista susceptible de fastidiarles la carrera pero con rasgos de carácter tendentes a bloquearles cuando decidían en condiciones de incertidumbre (informes contradictorios).

Caso caricaturesco y verosímilmente correcto: Heinrich Himmler, cumpliendo su sueño de mandar un ejercito SS frente a los rusos,: a los pocos días a una casa de reposo....

Un cierto patrón de conductas : (obsesión por el terreno, preferencia por el ataque frontal y uso abrumador de la fuerza, incapacidad de delegación, negación de la responsabilidad, inseguridad y rodearse de aduladores, podían remontarse a un conjunto de rasgos caracteriales: debilidad del ego ( traducida en hipersensibilidad a la crítica, compensada por persecución compulsiva de posiciones de poder y dominio.